miércoles, 25 de julio de 2012

LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO



LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.
Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos  felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de
tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o
esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando
nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados...
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA. Si no es
ahora? , Cuando? Tu vida siempre estará llena de retos. Es mejor admitirlos
y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases favorita es de Souza, dijo: "Por largo tiempo parecía para
mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre
había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin
terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida
comenzaría. Hasta que me dí cuenta que esos obstáculos eran mi vida.
 Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la  felicidad. la felicidad es el camino.
Así que atesora cada momento que tienes, y atesóralo más cuando lo
compartiste con "alguien especial", lo suficientemente especial para compartir tu tiempo, y recuerda que el tiempo no espera por nadie...
Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a
la escuela, hasta que bajes 10 kilos, hasta que tus hijos se vayan de casa,
hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche,
hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el verano, o hasta
que mueras, para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz...
La felicidad es un trayecto, no un destino.
Pensamiento para la vida: Trabaja como si NO necesitaras dinero, Ama  como si
nunca te hubieran herido, y baila como si NADIE te estuviera viendo...

CURRICULUM VITAE


CURRICULUM VITAE
JENNIFER BEATRIZ
GUAMÁN BERMEO
070585683-9
5 DE AGOSTO 1989
MACHALA
SOLTERA
Vía Pto. BOLÍVAR SIMÓN BOLÍVAR
094208251
DATOS PERSONALES:
NOMBRES:                             
APELLIDOS:
CÉDULA DE IDENTIDAD:       
FECHA DE NACIMIENTO:         
LUGAR DE NACIMIENTO:         
ESTADO CIVIL:                            
DIRECCIÓN DOMICILIARIA:  
CELULAR:                              
ESTADO CIVIL: 
DIRECCIÓN DOMICILIARIA: 
TELÉFONO:

ESTUDIOS REAIZADOS:  
Esc. MIXTA BILINGUE DIVINO NIÑO
COLEGIO NACIONAL SIMÓN BOLIVAR.
UNIVERSIDAD DE MACHALA 4TO INFORMÁTICA
PRIMARIA:  
SECUNDARIA:
SUPERIOR:                                                                      


CURSOS REALIZADOS:
Ø  4 TO AÑO DE  INGLES EN EL INSTITUTO DE IDIOMA
Ø  CURSO PRÁCTICO DE DREAMWEAVER8.
Ø  SEMINARIO TALLER DE PEDAGOGIA






PRÁCTICAS REALIZADAS
Ø  AYUDANTE DE CÁTEDRA EN EL COLEGIO SIMÓN BOLÍVAR
Ø  DIARIO EL NACIONAL DE AYUDANTE DE DISEÑO GRÁFICO.
Ø  PARTICIPACIÓN EN LA CREACIÓN DE UNA PÁGINA WEB EN EL COLEGIO SIMÓN BOLÍVAR






lunes, 23 de julio de 2012


LOS PEQUEÑOS DETALLES

El alumno, según él, había terminado el cuadro. Llamó a su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y observó la obra con detenimiento y concentración durante un rato. Entonces, le pidió al alumno la paleta y los pinceles. Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí y allá. Cuando el maestro le regresó las pinturas al alumno el cuadro había cambiado notablemente.

El alumno quedó asombrado; ante sus propios ojos la obra había pasado de mediocre a sublime. Casi con reverencia le dijo al maestro:

¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples detalles, haya cambiado tanto el cuadro?

Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el maestro.

Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la vida son detalles. Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos rodean cada día. Un ave que canta, una flor que se abre, el beso de un hijo en nuestra mejilla, son ejemplos de pequeños detalles que al sumarse pueden hacer diferente nuestra existencia.


Todas las relaciones, familia, matrimonio, noviazgo o amistad, se basan en detalles. Nadie espera que remontes el Océano Atlántico por él, aunque probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales el Monte Everest para probar tu amistad, pero sí que lo visites durante unos minutos cuando sabes que está enfermo.


Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero significativas. Se puede pasar la vida sin que la otra persona necesitara jamás que le donaras un riñón, aunque se quedó esperando que le devolvieras la llamada.


Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la mañana cambiará una vida miserable por una llena de dicha. Esto es falso, en verdad la felicidad se finca en pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra existencia.

Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la aparente simpleza. NO desestimes jamás el poder de las cosas pequeñas: una flor, una carta, una palmada en el hombro, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en una tarjeta. Todas estas pueden parecer poca cosa, pero no pienses que son
insignificantes.

En los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se convierten en el cemento que une los ladrillos de esa construcción que llamamos relación. La flor se marchitará, las palabras quizá se las llevará el viento, pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió.

¿Qué esperas entonces? Escribe esa carta, haz esa visita, levanta el teléfono.

Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún es tuya. NO lo dejes para después por parecerte poca cosa. En las relaciones no hay cosas pequeñas, únicamente existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas intenciones...